ENSAÏMADA

Si hay un producto que identifica gastronómicamente a Mallorca, es la Ensaïmada. Esta pasta dulce con forma de espiral es uno de los iconos de la isla y se ha convertido en uno de los dulces preferidos para el desayuno. A menudo se cita a Josep Pla para describir la Ensaïmada que él definió como "la cosa más ligera, aérea y delicada de la repostería de este país"

Se desconoce el origen de este plato. Algunos defienden su procedencia árabe y hay quienes lo vinculan con los judíos mallorquines. Eso sí, todos coinciden en que estamos ante uno de los dulces más sabrosos y genuinos, cuya elaboración data de muchos siglos atrás (las primeras referencias escritas son del siglo XVII). 

La Ensaïmada se elabora con harina, agua, azúcar, huevos, masa madre y manteca de cerdo. En la versión más tradicional, la masa se encuentra enrollada en forma de espiral, fermentada, horneada y finalmente espolvoreada con azúcar glasé. En los últimos años, el ingenio de pasteleros ha llegado mucho más allá, y ahora se pueden encontrar Ensaïmades rellenas de cabello de ángel, crema, almendra, chocolate, nata, frutas... que la hacen todavía más deliciosa. 

Es fácil encontrarlas en prácticamente todos bares y cafeterías de Alcúdia. Muchas panaderías y pastelerías las elaboran en sus propios hornos. Allí se pueden pedir Ensaïmades por encargo, de diferentes tamaños y para llevar de viaje. En esos casos es aconsejable pedirlas con antelación. Se pueden encontrar Ensaïmades individuales o al peso.

La Ensaïmada de Mallorca obtuvo su protección como Denominación Específica en 1996 y en abril de 2003 fue reconocida como Indicación Geográfica Protegida.