La Alcúdia medieval y moderna

Ante los ataques de los piratas mallorquines, los mercaderes catalanes pidieron ayuda al Rey. Tras una reunión en Barcelona en diciembre de 1228 le ofrecieron sus naves al monarca mientras que los nobles catalanes acordaron participar en la empresa a cambio de botín y territorio. La conquista de Mallorca fue principalmente una iniciativa catalana y serían también catalanes la mayoría de sus repobladores.

Cuando Jaime I de Aragón conquistó Mallorca en 1229, dividió su territorio en 8 partes o distritos, cuatro de los cuales le correspondieron. Una de las partes reales era el distrito de Pollensa del que también formaba parte el área de Guinyent. Posteriormente, a finales del s.XIII, Jaime II otorgó a la antigua alquería musulmana situada en el territorio de Sant Jaume de Guinyent (nombre con el que fue designada la alquería musulmana de Alcúdia tras la conquista de Jaume I), la categoría de villa.

La unificación de las coronas catalana y castellana trajo consigo un aumento de la conflictividad social, estallando en el 1521 la Guerra de las Germanías, fruto de una creciente presión fiscal. La resolución del conflicto a favor del bando realista, por el cual había optado la Villa de Alcúdia, supuso un cambio importante en la situación política de ésta, especialmente por la consecución del título de Ciudad Fidelísima (Ciutat Fidelissima) el año 1523 junto a otros privilegios, otorgado por Carlos V.

Las murallas fueron un elemento clave durante el conflicto de las Germanías entre los gremios y la clase política dominante. La revuelta marcó el paso de la época medieval a la edad moderna y ello se refleja en la aparición de las primeras casas señoriales de estilo renacentista y en la adopción de los usos renacentistas a nivel general, cambios que también afectaron a las murallas que tuvieron que adaptarse a los nuevos tiempos.

El siglo  XVII  fue una época de penurias económicas y epidemias, donde se acentuó la polarización social por el predominio de la nobleza terrateniente que establecía fuertes relaciones de poder y explotación con los agricultores, produciéndose un éxodo hacia la ciudad de Palma y una despoblación del municipio de Alcúdia que duró hasta el 1756.