Artesanía y Antigüedades

El siurell es una figurita de barro con un silbato adosado. Elaborados desde tiempos inmemoriales, los siurells (siulets, xiulets, silbatos o silbadores) se cree que provienen de la cerámica minoica cretense.

Como instrumento se usó por ganaderos y pastores para controlar a sus rebaños e incluso componer canciones. Los modelos son muy variados: desde figuras fantásticas, míticas y misteriosas como demonios, gigantes y animales a representaciones cotidianas rurales y actualmente objetos cotidianos como motos o aviones.

Están decorados con rayas y puntos de colores verde y rojo sobre fondo blanco.

Las  zonas más importantes de elaboración de este y otros productos alfareros son Alaró, Consell, Felanitx, Manacor, Marratxí y Pollença. Donde los siurells, las jarras o pitxers, las baldosas pintadas y las ollas o greixoneres son sus principales exponentes.

La Ruta del Fang (Barro) de Marratxí es un itinerario señalizado a lo largo del minicipio con paneles informativos que difunde las Ollerías de Pòrtol y Sa Cabaneta, únicas en funcionamiento en la actualidad. Los paneles incluyen un plano indicativo de la situación de los comercios y de los diferentes talleres, ollerías, gerreries y siullereries.

De singular interés resulta también la elaboración de tejidos y bordados. La llamada tela de llengües es muy apreciada. Se trata de telas estampadas caracterizadas por la sobriedad de su dibujo con las que se elaboran las cortinas, se tapizan sillones y sofás, se enfundan los cojines y se decoran las casas y barcos mallorquines más tradicionales. Encontramos su mayor exponente en Pollença con la firma Teixits Vicenç.

Las diversas fábricas de vidrio de la Isla desarrollan un trabajo artesanal de tradición centenaria. Las fábricas de GORDIOLA, MENESTRALIA o LAFIORE son reconocidas a nivel nacional e internacional.

Los mallorquines han sido respetuosos con su pasado en el aspecto mobiliario, por lo que muchas casas todavía conservan muebles centenarios que han pasado de padres a hijos. Aún así, es posible conseguir auténticas joyas en venta, muebles con gran tradición como canteranos, camas taraceadas o relojes de pared. 

Los diferentes estilos (renacentista, barroco, neoclásico,…) han sido asimilados por una sociedad tradicional como la mallorquina y representados en su mobiliario. Nos sorprenderá descubrir que existen bastantes muebles de inspiración inglesa en los anticuarios. En su mayoría provienen de la Isla de Menorca, que fue colonia británica durante más de un siglo. Visitar los anticuarios, auténticos museos del mobiliario con el que los mallorquines han convivido durante siglos, es una auténtica maravilla.

 

Ruta del Fang

Ollerías de Pòrtol

Teixits Vicenç

GORDIOLA

MENESTRALIA

LAFIORE